ROCAFUERTE INTEGRA MANCOMUNIDAD DE LA CUENCA DEL RÍO PORTOVIEJO

El alcalde de Rocafuerte, Patricio Zambrano Macías, firmó el jueves el convenio para la conformación de la Mancomunidad de la Cuenca del Río Portoviejo. Conjuntamente con los alcaldes de Portoviejo, Santa Ana, 24 de Mayo y Sucre ratificó la voluntad política e institucional de emprender en acciones conjuntas para proteger esta cuenca que es clave para la dotación de agua para consumo humano y actividades agropecuarias e industriales.

El río Portoviejo es sinónimo de vida, historia e identidad y , además, la principal fuente de agua para estos cinco cantones. En el caso de Rocafuerte, dadas sus condiciones naturales y vocación económica, la conservación de la cuenca del río Portoviejo es determinante para avanzar en su proyección de convertirse en el nodo de articulación y almacenamiento de la producción agropecuaria de la zona centro de la provincia y la prestación del agua potable a sus ciudadanos.

La mancomunidad permitirá articular las dinámicas políticas internas municipales para buscar la concurrencia de un interés estratégico: el manejo y conservación de la cuenca del Portoviejo, a partir de estrategias viables e integradas de gestión ambiental, una ágil institucionalidad y una fuerte gobernabilidad para coordinar y facilitar las acciones como reforestación, protección de fuentes de agua y seguridad alimentaria.

La política general es el aprovechamiento racional y sostenible del agua.

El burgomaestre destacó la necesidad de emprender en soluciones para prácticas inadecuadas de producción, la ampliación de la frontera agrícola, los procesos inadecuados de explotación forestal, la contaminación, la falta de planificación y débil organización para gestionar adecuadamente estos riesgos, entre otros que están afectando la disponibilidad de agua, esencial para el desarrollo de las comunidades.

El impacto general de estas actividades ha provocado la disminución de la cobertura boscosa en la cuenca e incrementado los procesos erosivos y movimiento de tierras, provocando sedimentación y contaminación, lo cual ha generado un desequilibrio o alteración del régimen hidrológico. Consecuentemente ocurre la disminución de agua en la época seca y el incremento de los caudales pico con riesgo de inundación en época lluviosa, golpeando a las comunidades aledañas.

Zambrano Macías demandó una visión de largo plazo para que las actuales y futuras generaciones no sufran restricciones en la provisión de este líquido y podamos atender tanto esta necesidad humana como su uso racional para las actividades económicas. Y que esto también es crucial porque en un mismo territorio no pueden convivir áreas con agua y zonas que se mueren de sed, como ocurría aquí en el pasado, acotó.