Virgen Blanca de las Peñas

El peñón mide aproximadamente de 12 a 15 metros de altura en la parte más alta de la gruta. Su forma simula una pequeña cueva. La roca es sedimentaria, y en la misma desde la parte baja hacia arriba existen 7 manantiales desde donde brota agua salobre,  que según colonos de la zona tiene propiedades medicinales.


El peñasco es una formación geológica de roca sedimentaria, donde en su parte inferior se ha configurado una formación tipo cueva. Este es otro de los sitios de Manabí marcado de leyendas, entre ellas la historia que cuenta que el peñasco de San José tomó esa forma luego de varios intentos por dinamitarlo, pero que esta misteriosa roca nunca cedió. Desde entonces brota inexplicablemente un manantial natural de agua salada que no deja de gotear en ninguna época del año. Los habitantes del sector aseguran que el agua que fluye de esta roca sirve para aliviar enfermedades como el reumatismo, la gripe, entre otras.


Lo anteriormente expuesto, más las creencias religiosas de los habitantes de la comunidad San José de las Peñas, permitió la colocación de la Virgen Blanca en el año 1988, época desde la cual al sitio se le conoce como la Gruta de la Virgen Blanca de las Peñas. Hace unos 40 o 50 años la zona era el refugio de cuatreros y se tejen muchas leyendas sobre el lugar pero se dice que se colocó la imagen para purificar el lugar por la presencia de gente de mala reputación.